Intervención en Trauma y EMDR

¿En qué consiste la intervención en trauma y EMDR?

La palabra trauma proviene del griego y significa herida. Es el resultado de la exposición a un acontecimiento estresante inevitable que sobrepasa los mecanismos de afrontamiento de la persona.

Cuando hablamos de trauma muchas veces nos imaginamos un suceso altamente peligroso, donde nuestra vida o/y  la de un tercero corren peligro: guerras, desastres naturales, violaciones, etc,. Pero hay un tipo de trauma, que tiene mucha prevalencia, donde nuestra vida no corre peligro como tal pero es igual de impactante en nuestro sistema, y es el causado por: humillaciones, desprecios, desvalorizaciones, pérdidas,  inversión de roles, abandono, acoso, ciertos estilos apego…

Lo vivido como traumático dificulta la integración del pasado en el presente, haciendo que nos comportemos como si estuviéramos en el pasado y actuando de manera desproporcionada a la situación actual. Ese hecho traumático se ha quedado “congelado” en nuestra memoria y cada vez que en el presente haya un estímulo que nos recuerde a ese hecho vamos a reaccionar como si reviviéramos aquel acontecimiento.

La intervención en trauma consiste en poder integrar ese recuerdo o esos recuerdos en nuestra red de memoria. Existen diversos métodos y técnicas para trabajar el trauma pero uno que actualmente es considerado por la Organización Mundial de la Salud como terapia de primera elección para el Trastorno de Estrés Postraumático es el EMDR, cuyas siglas en español significan Desensibilización y Reprocesamiento mediante Movimientos Oculares (Eyes Movement Desensitization and Reprocessing). Según este modelo es el recuerdo de esas experiencias traumáticas lo que hace que en el presente tengamos malestar, estrés u otra sintomatología, por lo que es ese recuerdo el elemento central de la terapia.  El trabajo con EMDR permite estimular la capacidad de procesar la experiencia traumática en todos sus aspectos (imágenes, creencias, emociones y sensaciones corporales). A través de procedimientos estructurados accedemos a todos estos aspectos, mientras que de forma simultánea se aplica estimulación bilateral a través de movimientos oculares u otras formas de estimulación dual. Gracias a esta estimulación nuestros dos hemisferios se sincronizan y de forma natural nuestro recuerdo es reprocesado e integrado, desapareciendo así la sintomatología.