Terapia sexual y de pareja

La sexualidad es una dimensión bio-psico-social, es decir, intervienen factores biológicos, psicológicos y sociales. Es un concepto dinámico: nuestra sexualidad va cambiando a lo largo de las etapas de nuestra vida; y es única y diferente a la del resto. El sexo forma parte de la sexualidad pero no toda nuestra sexualidad es sexo, esto es algo que solemos confundir.

La terapia sexual trabaja desde este concepto y abarca desde orientación/educación para mejorar tu sexualidad hasta cualquier tipo de problema sexual que pueda presentarse, ya sea en pareja  o/y  de forma individual. Entre estos problemas nos encontramos:

  • falta de deseo,
  • dolor durante la penetración,
  • vaginismo,
  • anorgasmia,
  • dificultad para llegar al orgasmo,
  • disfunción eréctil,
  • insatisfacción con el control de la eyaculación

 

En definitiva cualquier circunstancia que te impida vivir tu sexualidad de forma satisfactoria.

La relación de pareja, en ocasiones, es foco de conflicto. En ella volcamos lo mejor de nosotros mismos pero también nuestros miedos e inseguridades, pudiendo llegar la relación a deteriorarse. Aquello que me resultaba gracioso, entrañalable, divertido, etc., de mi pareja, ahora no me gusta o incluso no lo soporto.

En terapia mi función es reconducir, reelaborar esa queja con la que se viene para poder llegar a la raíz y aprender a solucionarlo con el otro. Además se mandaran tareas para casa que ayudarán a fortalecer aspectos de la pareja que se habían ido deteriorando como la empatía, la comunicación, la intimidad…